I. PLUSVALÍA MUNICIPAL

El Impuesto sobre el Incremento del Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana, coloquialmente conocida como Plusvalía municipal o del ayuntamiento, es un tributo que se recauda cuando se produce una transmisión vía venta, donación o herencia de un inmueble.
En el primer caso, el obligado al pago es el vendedor y en los otros dos el donatario o los herederos.

Pues bien, el Tribunal Constitucional en sentencia del 16.02.2017, ha declarado inconstitucional la tributación por Plusvalía municipal cuando en la operación no se haya producido beneficio. Es decir, si ha existido pérdida en la transmisión, la Plusvalía municipal, según la sentencia mencionada, infringe el principio de capacidad económica establecido en el artículo 31 de la C.E. al no existir incremento real de valor sobre el que tributar.

En base a lo anterior, quien se encuentre en dichas circunstancias, podrá solicitar la devolución de los ingresos indebidos, acreditando la pérdida, en la operación de transmisión.

 

II. PLAZOS PARA REMITIR FACTURAS

La normativa de IVA, modificada como consecuencia del SII (Suministro Inmediato de Información), ha modificado los plazos para emitir las facturas y remitirlas a los destinatarios. Estos plazos están ya vigentes aunque el SII se inicie a partir del 01.07.2017.

Hasta 2016, la factura debía emitirse antes del día 16 del mes siguiente al de realización de la operación y remitirse al cliente en el plazo máximo de un mes desde la fecha de emisión.

Pero desde 2017, el plazo máximo, tanto para  emitir la factura como para remitirla al cliente es coincidente, es decir, antes del día 16 del mes siguiente a la realización de la operación.

Veamos dos ejemplos:

Fecha de la operación               Fecha emisión                     Fecha remisión                    Fecha emisión                      Fecha remisión
24 de febrero                                          15 de marzo                                15 de abril                                 15 de marzo                               15 de marzo
6 de marzo                                              15 de abril                                   15 de mayo                                 15 de abril                                15 de abril

Debemos tener en cuenta que una vez el SII entre en vigor, Hacienda detectará con bastante facilidad aquellas empresas que incumplan estos plazos. La sanción por dicho incumplimiento  ascenderá al 1% de la cuantía de las facturas cuya emisión o remisión no haya respetado los plazos vigentes.

 

III. FISCALIDAD DE EXPATRIADOS

Cuando un empleado es trasladado al extranjero, se puede aplicar exención en algunos importes de rendimientos de trabajo que perciba por prestar dichos servicios.

Es preciso cumplir ciertos requisitos  en el régimen de expatriados como :

–  Que los trabajos se realicen para una empresa no residente en España.
–  Que en dicho territorio se aplique un impuesto similar a nuestro IRPF y además no se trate de un paraíso fiscal.
–  El trabajador tiene que ser fiscalmente residente en España.
–  Debe de tratarse de rentas del trabajo derivadas de una relación laboral (cotización en régimen general o asimilado de la S. Social).
–  Los trabajos deben producirse en beneficio de la empresa no residente.

En algún tipo de actividades no es posible aplicar esta exención.

• El importe de la retribución al que puede aplicarse la exención regulada en el régimen de expatriados, se calcula de forma proporcional al número de días de estancia en el extranjero pero con un importe máximo anual de 60.100.-€.

Es preciso proporcionar al empleado un certificado que comprenda las circunstancias por las que se aplica la exención del régimen de expatriados. La AEAT puede incluso solicitar una memoria descriptiva de dichos trabajos.

El régimen de expatriados es compatible con el tratamiento gastos de locomoción, manutención y estancia, sin olvidar que las dietas exentas no son aplicables en el caso de que el desplazamiento tenga una duración continuada superior a nueve meses.

Es, sin embargo incompatible con el régimen de excesos. Régimen en el quedarán exentas de tributar en IRPF el importe de retribuciones que perciba el empleado como consecuencia de trabajar en el extranjero  que supere al importe normal de su salario en España.