Consecuencias fiscales tras ser calificada como gran empresa

Cuando una sociedad sobrepasa en un ejercicio un importe en su cifra de negocios de 6.010.121,04.-€, será calificada en el ejercicio siguiente como “gran empresa” que supone una serie de modificaciones en sus obligaciones fiscales.

Este encuadramiento deberá comunicarse en el mes de enero a la AEAT a través del modelo 036.

Ser calificada “gran empresa” conlleva las siguientes modificaciones:

  • En lo que se refiere a IVA, quedará incluida en el Régimen SII (Sistema Inmediato de Información). Esta es, a nuestro entender, la más importante modificación al tener que informar telemáticamente de las facturas emitidas y recibidas en el plazo máximo de cuatro días.
  • Las declaraciones pasarán a presentarse mensualmente (IVA, Retenciones……). El modelo 349 de Operaciones Intracomunitarias posee otros baremos.
  • El IVA se presentará el día 30 del mes siguiente. El resto de declaraciones continuarán presentándose el día 20.
  • Los pagos fraccionados del I. S. se calcularán obligatoriamente según el resultado de la actividad (por BI) y no en función de la cuota ingresada en el último I.S.

    Obsequios navideños a empleados

    Normalmente las empresas que realizan obsequios o regalos navideños a los empleados los contabilizan como gasto y se deducen el IVA soportado.Pero esta no es la forma correcta de tratar fiscalmente estos regalos.

    En cuanto al IS, no hay problema en deducir estos importes como gasto deducible.

    Pero esto implica una contrapartida: dichos gastos se consideran retribución en especie para los empleados, por lo que la empresa deberá practicar el “ingreso a cuenta” (retención) que podrá correr bien a cargo de la sociedad o repercutirlo a los trabajadores en cuyo caso verán reducido en dicho importe su neto de nómina.

    En cuanto a IVA, estas cuotas no son deducibles, por lo que pasarán a ser un mayor gasto en el IS.

    Amortización degresiva

    Existen diferentes alternativas de carácter fiscal en la amortización de elementos de inmovilizado que se aplican al liquidar el IS. Es decir, en contabilidad se amortizan con criterios contables y los regímenes especiales de amortización se aplican extracontablemente.

    Uno de estos sistemas de amortización fiscal es la “amortización degresiva” (no puede aplicarse a mobiliario y edificios). Puede utilizarse tanto en activos nuevos como en usados.

    Los dos sistemas de amortización degresiva que pueden utilizarse son:

    -porcentaje constante: se aplicará un porcentaje de amortización constante sobre el valor neto del elemento, no sobre su valor de adquisición.

    Dicho porcentaje se calcula multiplicando el coeficiente según tablas por 1,5, 2 ó 2,5 según sea la vida útil del activo de menos de 5 años de entre 5 y 8 ó de más de 8 respectivamente. En cualquier caso el mínimo aplicable es del 11%.

    -números dígitos: se trata de aplicar unos valores numéricos decrecientes a cada año de vida útil del activo. Por ejemplo si la vida útil del activo es de 10 años, se asigna a cada año los dígitos del 10 al 1, con el fin de aplicar la amortización en proporción a dichos valores.

    Por último, no se debe olvidar que con estos sistemas de amortización fiscal especial, el elemento se amortiza en menos tiempo que en la amortización contable, por lo que llegará un momento en que el gasto contable de amortización no será fiscalmente deducible, por lo que deberá realizarse el correspondiente ajuste en el IS.